Un museo precario de la ciudad apenas en el nombre. Ni siquiera a lo lejos una zamba, sólo el ruido de la calle. Pero la belleza sabia repuso en la sutileza de la muchacha de negro que no es la transeúnte de Baudelaire… Desconfiada y fugitiva se recoge.
Um museu precário, da cidade apenas no nome. Nem ao longe um samba, só o barulho da rua. Mas a beleza sábia repousou na sutileza da moça de preto que não é a passante de Baudelaire... Desconfiada e fugitiva se recolhe.
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